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Estas luciérnagas robóticas podrán rastrear víctimas luego de un desastre

Para detectar la posición de cada insecto artificial, los investigadores usaron las cámaras de un iPhone que detecta el color de la luz que emiten los robots.


De noche y en plena naturaleza, la luz de las luciérnagas se ha percibido siempre como una escena idílica que deja fascinado a quien la contempla. En países como Perú es raro dar con ellas, a pesar de que el verano es la mejor época. Pero, lejos de ser una decoración en las escenas románticas del cine, se trata de un sistema de comunicación interesante para replicarlo con robots, siendo pequeños dispositivos como estos insectos mecánicos.


Y es que, los robots pueden usar la electroiluminación como sistema de rastreo si su diminuto tamaño no les permite equipar otros sensores o antenas de comunicación.


Es por ello que Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) han aplicado ‘polvos mágicos’ a unos pequeños robots alados para dotarles de la capacidad de brillar en diferentes colores y mandar mensajes con esa incandescencia al batir las alas.

Para qué serán útiles estas luciérnagas robóticas


“Un robot que encuentre supervivientes podría usar luces para señalar a otros y pedir ayuda”, es uno de los casos de uso que se plantea este equipo de ingenieros. Los robots de gran tamaño pueden comunicarse con diferentes técnicas, mediante conexión Bluetooth, por Wifi, usar GPS y diferentes antenas y sensores. Pero si se reduce mucho el espacio, resulta necesario pensar en opciones alternativas que no añadan peso al diminuto equipo ni agoten la poca batería de la que disponen.


Al iluminarse, los ingenieros del MIT han conseguido seguir con precisión su rastro usando únicamente las cámaras de teléfonos inteligentes. Esta posibilidad es potencialmente destacable al aire libre. Fuera del laboratorio, las cámaras infrarrojas que se usan para localizarlos no funcionan bien y su diminuto tamaño facilita que se pierdan con facilidad al no poder llevar sensores.


El equipo ha conseguido dotar de esta cualidad incandescente a sus minirrobots usando el propio aleteo del insecto que habían diseñado con anterioridad para poder volar transportando el triple de su peso. Una serie de modificaciones han sido suficientes para conseguir el resultado deseado.


Cómo se ha logrado este invento


Un pequeño resumen del diseño de estas maquinas aladas:


- El microbot rectangular cuenta con cuatro conjuntos de alas que deben llevar su peso lo más lejos posible.


- El cuerpo del dispositivo pesa una cuarta parte de un centavo de dólar, muy ligero para ayudar a los músculos artificiales que ejercen de alas.


Estos apéndices están compuestos de capas de elastómero que se intercalan entre dos electrodos muy delgados y luego se enrollan en un cilindro blando. Al aplicar voltaje al actuador, los electrodos contraen el elastómero forzando al músculo a hacer un movimiento similar al aleteo de un insecto.


Después de este avance, los investigadores decidieron convertir el músculo en luminoso. Para ello, incorporaron partículas de sulfato de zinc electroluminiscentes en el elastómero, además de realizar una serie de modificaciones al diseño anterior para permitir que el robot brille con fuerza.


Los nanotubos de carbono que optimizan la potencia de voltaje debían ser transparentes para dejar pasar la luz, por lo que fue necesario adelgazarlos a solo unos pocos nanómetros de espesor. Por otro lado, había que dar con la forma de ofrecer una frecuencia alta para que las partículas de zinc se encendieran, sin agotar la batería del robot.


También fue necesario engordar la capa superior del elastómero unos pocos micrómetros donde aplicar definitivamente las partículas de zinc, pues estas reducían la calidad del actuador y llegaban a provocar descomposición con el tiempo. Una capa final más gruesa se asegura una buena potencia, aunque se reduzca un poco y aumente ligeramente el peso (un 2,5%).


Esa capa superior recibe partículas de color verde, naranja y azul para crear luces multicolor. Aplicando diferentes máscaras, se consigue crear formas luminosas que sirven, por ejemplo, para que se puedan leer las siglas MIT en el minúsculo dispositivo.

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