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La primera dama de Estados Unidos dio negativo a un test de COVID-19 y podrá regresar a Washington

Jill Biden, de 71 años, quien al igual que su esposo fue vacunada dos veces y dos veces reforzada con la vacuna Pfizer, dio positivo a coronavirus por primera vez el 16 de agosto.

La primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, dio negativo a la prueba de COVID-19, después de un rebrote que siguió a su primer contagio, así lo informó su directora de comunicaciones, Elizabeth Alexander, en un comunicado.


“La doctora Jill Biden dio negativo después de su caso de rebote de COVID y regresará a Washington DC el martes”, dijo.


Apenas el 24 de agosto y tras dejar Carolina del Sur, donde se había aislado desde sus vacaciones con el presidente Joe Biden para reunirse después con él en su casa en la playa de Delaware, la primera dama vivió un rebrote de la infección, tras haber sido tratada con Paxlovid.


Jill Biden, de 71 años, quien al igual que su esposo fue vacunada dos veces y dos veces reforzada con la vacuna Pfizer, dio positivo a coronavirus por primera vez el 16 de agosto.

La primera dama se había mantenido alejada de la Casa Blanca para evitar contagiar a su esposo, el presidente Biden, quien recientemente se recuperó de la enfermedad.


El pasado 24 de agosto, Jill Biden volvió a dar positivo por covid-19 apenas tres días después de anunciar que finalizaba su confinamiento al dar negativo en dos pruebas.


Su caso es similar al de su esposo, Joe Biden, quien el pasado 7 de agosto salió de la Casa Blanca después de 18 días de aislamiento por Covid-19. Finalmente, tras dar negativo en su test, se dirigió a su vivienda personal en Delaware.


A principios del mes de agosto, la pareja presidencial paseó por Rehoboth Beach, un destino turístico muy concurrido de la zona, y visitaron el estado de Kentucky para ver los daños causados por las inundaciones y para reunirse con los damnificados. “Me siento genial”, dijo Biden a la prensa antes de subirse a un helicóptero.


La Casa Blanca había anunciado que el mandatario permanecería aislado hasta obtener un segundo resultado negativo en un test. Kevin O’Connor, médico oficial del presidente, había anunciado que Biden, de 79 años, atravesaba una enfermedad con síntomas “muy leves y moderados”, similares a los de una gripe común: dolor de cuerpo, tos y congestión. Y confirmaron que no hubo perjuicios en sus signos vitales.


Para evitar la posibilidad de un cuadro clínico más grave o la afección de los órganos del sistema respiratorio, Biden tomó Paxlovid, un antiviral recetado por los médicos de la Casa Blanca.


O’Connor apuntó que los casos de “rebote” de positividad son comunes entre quienes, como el presidente, fueron tratados con Paxlovid, la pastilla anti covid de Pfizer. Si bien el mandatario podría haber sido dado de alta, en un segundo test de confirmación, realizado el 30 de julio, volvió a dar positivo, lo cual lo obligó a aislarse de nuevo en la institución presidencial, mientras su familia permanecía en Delaware.

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